Después de meses de silencio artístico provocado por una crisis personal intensa, Pablo Alborán irrumpe con fuerza con su séptimo álbum de estudio, KM0, que verá la luz el próximo 7 de noviembre de 2025. En una presentación gratuita el 23 de septiembre en la emblemática Puerta del Sol de Madrid, mezcló temas nuevos con clásicos esperados, marcando no solo un regreso sino un renacer.

Pablo Alborán redefine su voz en ‘KM0’ tras el dolor y la pausa
En entrevistas recientes, Alborán ha confesado que este nuevo ciclo ha estado marcado por la enfermedad de un familiar, un proceso de quimioterapia y trasplante de médula que lo hizo replantearse su vida artística y personal. Esa experiencia lo llevó a componer de forma más visceral, sin filtros ni apologías, buscando cantar “como si fuera la primera vez”, dejando fluir lo instintivo.
Musicalmente, KM0 apuesta por la variedad sin traicionar esa esencia romántica que caracteriza a Alborán. Se han adelantado sencillos como Clickbait, KM0 y Vámonos de aquí (este último con la colaboración de la armónica brasileña Indiara Sfair), que muestran desde baladas minimalistas hasta canciones intensas, enérgicas e informadas por la reflexión y la emoción cruda.
En su presentación en Madrid, Pablo Alborán interpretó además otras piezas como Mis 36, ¿Qué tal te va? y clásicos de su repertorio que han forjado su carrera, prometiendo que la gira global Global Tour KM0 traerá un montaje potente: mayor número de músicos, variedad de géneros, emociones al máximo.
Además, el artista no ha rehuido lo social y lo humano: destaca la letra de la canción “Planta 7”, dedicada al personal sanitario del Hospital de la Fé de Valencia, reflejando su vivencia cercana a la enfermedad familiar, y hace un llamado a valorar más los sistemas de salud públicos.
Este álbum, por tanto, representa el punto cero para Pablo Alborán: no tanto un regreso a lo que fue, sino una evolución desde lo más íntimo, desde lo que duele y lo que salva. KM0 no será solo un disco para despedir el año, sino un nuevo inicio que pretende marcar un antes y después en su música y en su relación con quienes lo escuchan.