La Dra. Chayo Busquets, psicóloga y terapeuta familiar platica contigo sobre la educación de tus hijos, temas de adolescentes y de pareja de una manera, clara, divertida y precisa.

La Dra. Chayo Busquets, psicóloga y terapeuta familiar platica contigo sobre la educación de tus hijos, temas de adolescentes y de pareja de una manera, clara, divertida y precisa.
Cuando un niño está desbordado por el enojo, primero necesita regularse antes de poder escuchar y aprender.
Para un niño, la persona que lo cuida representa su principal fuente de protección y seguridad. Pero ¿qué ocurre cuando esa misma persona es quien lo agrede o le hace daño?La culpa puede convertirse en un mecanismo de supervivencia: es más fácil pensar “yo hice algo mal” que aceptar que quien debería protegerme también puede lastimarme. Es una verdadera trampa psicológica, relacionada con el doble vínculo.
Ante el bullying en redes, es importante no responder, bloquear al agresor y reportar el contenido.
Enseñar a los hijos a usar su voz también es enseñarles a poner límites, expresarse y ayudar a otros. La Dra. Chayo nos hace una pregunta: ¿cómo enseñarle a tu hijo a usar su voz ante una agresión?La respuesta no es “si te pegan, pega”. La voz también es una herramienta poderosa y podemos enseñarles a usarla según el contexto
En una relación, incluso lo que parece obvio necesita hablarse y acordarse entre los dos. Con el amor no siempre basta. Muchas veces damos por sentadas cosas que para nosotros son obvias, pero que pueden significar algo completamente distinto para la otra persona.
La Dra. Chayo nos hace una pregunta: ¿qué pasa cuando vives con una pareja que se enoja por todo?Poco a poco puedes comenzar a sentirte cansado, a medir tus palabras y a tragarte lo que sientes con tal de evitar otra discusión. Sin darte cuenta, empiezas a cambiar tú para adaptarte al enojo de alguien que no sabe manejarlo.
A veces nos aferramos a lo que creemos, incluso cuando la realidad nos muestra que puede existir otra posibilidad.
Poner límites con firmeza y calma puede ser más efectivo que repetir órdenes desde el enojo.
Aprender a tolerar la frustración ayuda a los niños a desarrollar paciencia, perseverancia y autocontrol.
La identidad mexicana también se refleja en cómo enfrentamos nuestra realidad después de celebrar.