Rosalía, la estrella española que conquista al mundo con su música, se ha sumado a los esfuerzos de recuperación en Valencia tras el devastador paso de la DANA, el fenómeno meteorológico que azotó la región a finales de octubre.
Rosalía y su compromiso con los afectados por la DANA
La intérprete de éxitos como “Despechá” y “Saoko” fue vista en el municipio de Llocnou de la Corona, una de las áreas más afectadas por las intensas lluvias e inundaciones. Con botas impermeables y una gran disposición de ayuda, Rosalía se unió al chef José Andrés y su organización World Central Kitchen para repartir comida a los damnificados.

Según testigos, la cantante también estuvo al tanto del plan de reconstrucción que la ONG tiene en mente para la zona, y se mostró muy empática al escuchar a las personas que le contaron sobre los estragos que han sufrido. A pesar de que Rosalía compartió en sus redes los números y lugares donde la gente puede donar, evitó publicar fotos de su visita, dejando que sus actos hablaran por sí mismos.
Los fans de Rosalía no tardaron en replicar a través de las redes sociales, celebrando la labor solidaria de su ídola. La “Motomami” se ha convertido en un ejemplo a seguir, demostrando que ninguna ayuda es poca cuando se trata de reconstruir una comunidad devastada por un desastre natural.
Además de su trabajo de voluntariado, Rosalía también utilizó sus redes sociales para hacer un llamado a la solidaridad y a la donación de fondos para apoyar a las víctimas de la DANA en Valencia. La cantante compartió información sobre los números de cuenta y los puntos de recolección de ayuda, animando a sus seguidores a sumarse a los esfuerzos de recuperación.
Por otro lado, la presencia de Rosalía en las zonas afectadas ha generado una gran ola de esperanza y positividad entre los residentes de Valencia. Su sola presencia, trabajando codo a codo con los voluntarios, ha sido un gran aliciente para quienes han visto cómo sus hogares y comunidades han sido devastados por las inundaciones. La “Motomami” se ha convertido en un símbolo de resiliencia y solidaridad en un momento tan crítico.