El bullying no es un asunto exclusivo de niños y adolescentes. La responsabilidad adulta también implica enseñar empatía y evitar que el dolor ajeno se convierta en motivo de burla.
¿Cómo aprendemos a reírnos del sufrimiento de los demás?

El bullying no es un asunto exclusivo de niños y adolescentes. La responsabilidad adulta también implica enseñar empatía y evitar que el dolor ajeno se convierta en motivo de burla.















