Muchas inseguridades de la vida adulta nacen de frases repetidas en la infancia. Comentarios constantes sobre errores, torpeza o incapacidad pueden convertirse en miedo a equivocarse, dificultad para expresarse o necesidad de no “molestar”. La forma en la que hablamos a los niños influye profundamente en cómo se percibirán a sí mismos.
Las palabras también dejan heridas

Las palabras también dejan heridas 11 May 2026
Muchas inseguridades de la vida adulta nacen de frases repetidas en la infancia. Comentarios constantes sobre errores, torpeza o incapacidad pueden convertirse en miedo a equivocarse, dificultad para expresarse o necesidad de no “molestar”. La forma en la que hablamos a los niños influye profundamente en cómo se percibirán a sí mismos.
















