Las emociones intensas, como las que se viven en las celebraciones deportivas, pueden hacer que reaccionemos menos racionalmente y que esos recuerdos permanezcan por más tiempo.
¿Qué le pasa a nuestro cerebro cuando la emoción se desborda?

Las emociones intensas, como las que se viven en las celebraciones deportivas, pueden hacer que reaccionemos menos racionalmente y que esos recuerdos permanezcan por más tiempo.















